Autor: juliana.eljach

  • ¿Qué es la Neuropsicología?

    ¿Qué es la Neuropsicología?

    Antes de profundizar en esta especialidad de la psicología, resulta bastante conveniente comprender qué son las neurociencias, puesto que, la neuropsicología es exactamente eso, una ciencia que se focaliza en el sistema nervioso (Macías, s.f.). Las neurociencias son una disciplina que engloba a diferentes ciencias que se encargan de estudiar el sistema nervioso desde distintas perspectivas, contribuyendo así, a un mejor entendimiento y comprensión (Macías, s.f.). En pocas palabras, de acuerdo con la Universidad Internacional de Valencia (2017), las neurociencias se centran en el estudio del cerebro humano.

     

    ¿Qué es la Neuropsicología?

    La neuropsicología se ha definido tradicionalmente, y en un sentido amplio, como la ciencia que estudia las relaciones entre el cerebro y la conducta (Bombín & Caracuel, 2008). En esta definición, cuando se habla de cerebro, se refiere al sistema nervioso central en su conjunto y desde un punto de vista neurobiológico: como un órgano que está sujeto a las leyes físicas y, por tanto, susceptible a alteraciones por cambios morfológicos y bioquímicos, que puede causar su alteración funcional. Por otro lado, según Bombín & Caracuel (2008), la conducta se entiende en un sentido amplio, con especial énfasis en los procesos cognitivos, pero también en la conducta observable, principalmente propositiva, y en las emociones.

    Entonces, la neuropsicología se focaliza en las funciones mentales superiores, como por ejemplo, en la atención, en el aprendizaje, en la memoria, en el lenguaje, en las emociones, en el pensamiento, en el razonamiento, entre otros (de la Rosa, 2018). De la misma manera, estudia las funciones ejecutivas, que son aquellas actividades mentales complejas, fundamentales para planificar, organizar, orientar, analizar, regular y evaluar los comportamientos necesarios para adaptarse eficazmente al entorno circundante y alcanzar las metas (de la Rosa, 2018). En pocas palabras, en correspondencia con la Universidad Internacional de Valencia (2017), la neuropsicología estudia la función cerebral del comportamiento.

    Por consiguiente, el objeto de la investigación de la neuropsicología son las lesiones, los daños o el funcionamiento anormal de las estructuras del sistema nervioso central, lo cual, conduce a las dificultades en la cognición, en la psicología, en la emoción y en el comportamiento de las personas (Pérez & Gardey, 2008). En correspondencia con Pérez & Gardey (2008), estas consecuencias pueden ser causadas por traumatismos craneales, accidentes cerebrovasculares, tumores cerebrales, enfermedades neurodegenerativas, verbigracia, la enfermedad de Alzheimer o la esclerosis múltiple, isquemias, enfermedades del desarrollo, como por ejemplo, la aparición de epilepsia, la parálisis cerebral, entre otros.

    En definitiva, el gran desafío de la neuropsicología y donde centra sus esfuerzos investigadores, radica en el conocimiento de la naturaleza y en el funcionamiento de los procesos cognitivos, su interrelación y su conexión con la conducta, con las emociones y, en general, con el desempeño funcional de las personas en su entorno circundante (Bombín & Caracuel, 2008). En correspondencia con Bombín & Caracuel (2008), es la búsqueda de este conocimiento lo que caracteriza la práctica de la neuropsicología, y no la aplicación, a veces indiscriminada, de su metodología sin un trasfondo teórico que la sustente.

     

    Características de la Neuropsicología

    La neuropsicología utiliza métodos científicos para estudiar el cerebro y su relación con el comportamiento humano (Universidad Internacional de Valencia, 2017; de la Rosa, 2018; Macías, s.f.). Generalmente, se utilizan dos métodos, el primero es el hipotético – deductivo, el cual se basa en proposiciones hipotéticas, en la realización de experimentos y en la aceptación o el rechazo de estas hipótesis (Universidad Internacional de Valencia, 2017; de la Rosa, 2018; Macías, s.f.). De acuerdo con la Universidad Internacional de Valencia (2017), de la Rosa (2018) y Macías (s.f.), el segundo es el analítico – deductivo, donde se llevan a cabo varios experimentos para ordenar y analizar la relación entre ciertos hechos.

    En el mismo orden de ideas, la neuropsicología se basa en otras ciencias, como por ejemplo, en la neurología, en la biología, en la farmacología, en la psicología o en la medicina (Universidad Internacional de Valencia, 2017; de la Rosa, 2018; Macías, s.f.). Esto significa que en el ejercicio de esta disciplina, los profesionales de muchos campos colaborarán para brindar un tratamiento integral a los pacientes (Universidad Internacional de Valencia, 2017; de la Rosa, 2018). En pocas palabras, según de la Rosa (2018) y Macías (s.f.), todo el trabajo de rehabilitación neuropsicológica se realiza a través de un equipo multidisciplinar.

    Finalmente, se interesa en la corteza cerebral asociativa, que es la parte más externa y visible del cerebro, la cual, se dirige a todos los procesos cognitivos superiores y es la parte que, comúnmente, queda más afectada (Universidad Internacional de Valencia, 2017; de la Rosa, 2018). Las áreas de la corteza cerebral asociativa permiten que las personas sean conscientes de las cosas que las rodean (de la Rosa, 2018). Debido a esto, se puede interpretar la realidad y reaccionar a ella de forma adaptativa (de la Rosa, 2018). De conformidad con Macías (s.f.), aunque no es la única área que causa este fenómeno, los efectos sobre el cuerpo calloso, los ganglios basales, el hipocampo, la amígdala, el tálamo y el cerebelo también pueden desencadenar un deterioro cognitivo y emocional.

     

    Escrito por:

    Juliana Eljach – Neuropsicóloga
    Instagram: @lapsicologiadetodo
    Contacto: +573218733124

    Profesional en psicología con formación de posgrado en Neuropsicología Clínica, dedicada a la evaluación y comprensión del funcionamiento cognitivo y emocional. A través de contenidos educativos y divulgativos, comparte información clara, rigurosa y basada en evidencia científica sobre salud mental, procesos cognitivos y bienestar psicológico, con el objetivo de acercar el conocimiento de la psicología y la neuropsicología a la vida cotidiana.

     

    Referencias

    1. Bombín, I., & Caracuel, A. (2008). LA ESPECIALIZACIÓN EN NEUROPSICOLOGÍA: DESDE LA NECESIDAD CLÍNICA HASTA LA CONVENIENCIA ESTRATÉGICA. Papelesdelpsicologo.es. Recuperado 16 September 2021, a partir de http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/1611.pdf
    2. de la Rosa, M. (2018). Qué es la Neuropsicología. El papel del Neuropsicólogo en la actualidad.. Canal Educación y Sociedad. Recuperado 14 January 2021, a partir de https://revistadigital.inesem.es/educacion-sociedad/la-neuropsicologia-el-papel-del-neuropsicologo/
    3. Macías, A. Neuropsicología: ¿qué es y cuál es su objeto de estudio?. Psicologiaymente.com. Recuperado 14 January 2021, a partir de https://psicologiaymente.com/neurociencias/neuropsicologia
    4. Pérez, J., & Gardey, A. (2008). Definición de neuropsicología — Definicion.de. Definición.de. Recuperado 14 January 2021, a partir de https://definicion.de/neuropsicologia/
    5. Universidad Internacional de Valencia. (2017). ¿Qué es la neuropsicología y qué hace un neuropsicólogo?. Universidadviu.com. Recuperado 14 January 2021, a partir de https://www.universidadviu.com/co/actualidad/nuestros-expertos/que-es-la-neuropsicologia-y-que-hace-un-neuropsicologo
    6. Ustárroz, J. (2011). Neuropsicología: neurociencia y las ciencias “Psi”. Pepsic.bvsalud.org. Recuperado 14 January 2021, a partir de http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-41232011000100002
    1. ¿Qué es el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad?

      ¿Qué es el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad?

      ¿Conoces a alguien que no puede quedarse quieto, que se mueve constantemente, que no puede sentarse por más de unos minutos o que es excesivamente ruidoso? Quizás a esta persona también le resulte difícil completar las tareas, ver una película de principio a fin o quedarse sentado en silencio y leer una novela (López, s.f.). También, es posible que las personas que lo rodean lo describan como alguien que está ausente en las conversaciones o que no escucha. Desafortunadamente, de acuerdo con López (s.f), estas personas generalmente se consideran inapropiadas e inoportunas, pero en realidad, padecen de defectos en la maduración cerebral.

       

      ¿Qué es el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad?

      El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es la enfermedad neuropsicobiológica más común en la infancia y juega un papel importante en la psicopatología del adulto (Rodríguez, 2015). De acuerdo con la Asociación Americana de Psiquiatría (2014), la característica principal del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es un patrón persistente de inatención y/o hiperactividad e impulsividad que interfiere con el funcionamiento o con el desarrollo.

      En primera instancia, la inatención se manifiesta como desviaciones en las tareas, en la falta de persistencia, en la dificultad para mantener la atención y en la desorganización, que no se debe ni a un desafío ni a la falta de comprensión (Asociación Americana de Psiquiatría, 2014). En segunda instancia, la hiperactividad se refiere a la actividad motora excesiva en momentos inapropiados. En los adultos, puede manifestarse como una inquietud extrema y un nivel de actividad que cansa a los demás. Finalmente, según la Asociación Americana de Psiquiatría (2014), la impulsividad se refiere a las acciones precipitadas que presentan un alto riesgo de dañar al individuo.

      El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es una alteración en las funciones ejecutivas, término que incluye muchas habilidades, como por ejemplo, la atención, la memoria, la inhibición, la flexibilidad cognitiva, entre otras, necesarias para realizar tareas básicas en el trabajo diario, verbigracia, atender, planificar y organizar diferentes pasos para alcanzar metas y reflexionar sobre las mismas (Rodrí­guez et al, 2015). Éste es un síndrome evolutivo, puesto que, en la mayoría de los casos, la impulsividad y la inatención siguen presentes en la edad adulta, y la hiperactividad se vuelve subjetiva, traduciéndose en una sensación de intranquilidad más o menos intensa (INTEF, 2014). Por tanto, interfiere con el desarrollo social y puede causar problemas psicológicos a lo largo del ciclo vital (Rodrí­guez et al, 2015). En otras palabras, de acuerdo con Quintero & Castaño de la Mota (2014), este trastorno se caracteriza por un patrón de comportamiento y funcionamiento cognitivo, que, cuando se presenta en diferentes escenarios de la vida del paciente, ocasiona dificultades en las funciones cognitivas, educativas y laborales.

       

      Epidemiología

      La incidencia del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es un tema controvertido en la actualidad (Vélez & Vidarte, 2012). La mayoría de las encuestas de la población sugieren que el este trastorno ocurre en alrededor del 5% de los niños y en el 2,5% de los adultos (Asociación Americana de Psiquiatría, 2014). Sin embargo, la última revisión realizada por varios grupos de trabajo, muestra que la tasa de prevalencia global se encuentra entre el 5% y el 10%, y existen prevalencias variables que van del 2% al 15% (Quintero & Castaño de la Mota, 2014; Rodrí­guez et al, 2015). Conforme con Vélez & Vidarte (2012), los diferentes estudios epidemiológicos demuestran que esta variabilidad se debe a diferentes factores, como por ejemplo, la edad, el subtipo y el género.

      En este sentido, la incidencia del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad de tipo hiperactivo – impulsivo en los niños, es cuatro veces mayor que en las niñas (4:1), y el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad con predominancia en la falta de atención es de 2:1 (Vélez & Vidarte, 2012). Asimismo, ambos subtipos son más comunes entre los 8 y los 10 años de edad. En el mismo orden de ideas, de acuerdo con Vélez & Vidarte (2012), el comportamiento de inatención es poco común antes de la edad escolar y aumenta gradualmente a medida que los niños ingresan a la primaria.

       

      TDAH y Género

      En términos generales, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es más común en niños que en niñas en la población general, con una proporción de aproximadamente 2:1 en niños (Asociación Americana de Psiquiatría, 2014). Sin embargo, en correspondencia con López (s.f.), después de la edad adulta, la proporción de hombres a mujeres con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad se vuelve mas equitativa, con una proporción de hombres a mujeres de 1.6:1.

      Por otro lado, en los niños, los síntomas de hiperactividad son más comunes entre los 6 y los 12 años, mientras que en el preescolar y en la primaria, ambos síntomas son poco frecuentes en las niñas (Vélez & Vidarte, 2012). La carga de los estereotipos explica la diferencia en la prevalencia en relación con el género, puesto que, parece que las niñas tienden a mostrar menos disfunción relacionada con la inatención y menos relevancia en cuanto a lo conductual, pues, a menudo pasan desapercibidas, sin embargo, presentan más trastornos de ansiedad (Quintero & Castaño de la Mota, 2014). En otras palabras, de conformidad con López (s.f.), la razón de esta diferencia es que es más probable que los casos de las niñas pasen desapercibidos, puesto que, en las niñas predomina la falta de atención y no suelen tener los problemas de conducta que llaman la atención en el colegio.

       

      Escrito por:

      Juliana Eljach – Neuropsicóloga
      Instagram: @lapsicologiadetodo
      Contacto: +573218733124

      Profesional en psicología con formación de posgrado en Neuropsicología Clínica, dedicada a la evaluación y comprensión del funcionamiento cognitivo y emocional. A través de contenidos educativos y divulgativos, comparte información clara, rigurosa y basada en evidencia científica sobre salud mental, procesos cognitivos y bienestar psicológico, con el objetivo de acercar el conocimiento de la psicología y la neuropsicología a la vida cotidiana.

       

      Referencias

      1. Asociación Americana de Psiquiatría. (2014). Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM – 5. Eafit.edu.co. Recuperado 24 June 2021, a partir de https://www.eafit.edu.co/ninos/reddelaspreguntas/Documents/dsm-v-guia-consulta-manual-diagnostico-estadistico-trastornos-mentales.pdf
      2. INTEF. (2014). Respuesta Educativa Para el Alumnado con TDAH (Déficit de Atención e Hiperactividad). Obtenido 1 Octubre 2020, de http://formacion.intef.es/pluginfile.php/111001/mod_resource/content/3/Bloque%201.%20Qué%20es%20el%20TDAH.pdf
      3. López, D. Qué es el TDAH. Obtenido 1 Octubre 2020, de https://www.menteamente.com/que-es-tdah
      4. Quintero, J., & Castaño de la Mota, C. (2014). Introducción y etiopatogenia del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Obtenido 1 Octubre 2020, de https://www.pediatriaintegral.es/wp-content/uploads/2015/01/Pediatr%C3%ADa-Integral-XVIII-9.pdf#page=12
      5. Rodríguez, P., González, I., & Manuel, A. (2015). El trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Obtenido 1 Octubre 2020, de https://www.pediatriaintegral.es/wp-content/uploads/2015/12/Pediatria-Integral-XIX-8_WEB.pdf#page=25
      6. Vélez, C., & Vidarte, J. (2012). Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), una Problemática de Primera Infancia en Colombia. Obtenido 1 Octubre 2020, de http://www.scielo.org.co/pdf/rsap/v14s2/v14s2a10.pdf